Santa Comba cenobio altomedieval

10/04/2005, Fernan Gómez Filgueira

MEMORIA

Este trabajo es una prospectiva histórica que pretende caracterizar como asentamientos bretones altomedievales, una serie de registros patrimoniales arquitectónicos y lingüísticos situados en una zona del norte de la provincia de A Coruña, en el una amplia área que comprende el ayuntamiento de Ferrol, Narón, Valdoviño, Fene, Neda, Ares, Mugardos, A Capela, Pontedeume, Cabañas. Las raices históricas, lingüísticas y arquitectonicas encontradas permiten suponer un origen en la misma época de unos asentamientos de colectivos de británicos venidos en la Alta Edad Media a esta zona y que han dejado una huella importantísima en los registros patrimoniales y sociales de todo tipo. Dada la amplitud de registros solo he seleccionado aquellos que considero relevantes para esta investigación. La conclusión resalta la huella bretona altomedieval, en la zona caracterizada por asentamientos peculiares, que han dejado su impronta en registros patrimoniales, lingüísticos y toponímicos, como queda expuesto en el desarrollo del trabajo de prospectiva histórica.

 

La investigación de vestigios de otras épocas remotas como son los referidos al tema que ahora les expongo, presenta en principio ciertas dificultades debido a sus características singulares, pero también a los tópicos que circulan sobre el particular promovidos desgraciadamente por escuelas de eruditos sectarios y carentes de conciencia, interesados teorías un tanto exóticas sobre nuestro pasado que sirven a intereses lejanos, defendiendo con falsa erudición un pasado exótico, porque su formación académica, o bien es muy localista o ensalza soluciones foráneas muchas veces interesadas en tergiversar los datos atribuyéndoles características fuera de contexto y crear una aptitud de desprecio hacia las singularidades de la historia de nuestra gente, para conseguirlo se dan importancia a base de citarse exclusivamente unos a otros en sus peculiares publicaciones, despreciando cualquier otra versión por bien documentada e intencionada que esta sea, el mejor antídoto contra esta mala política es tener una mentalidad abierta libre de complejos y prejuicios y propicia al análisis científico del material disponible, tanto del propio objeto de estudio como el de contexto histórico y material en el que se encuentra, valorando positivamente las sugerencias fundamentadas que puedan surgir para esclarecer con buena intención nuestro pasado histórico.

 

Para empezar con el tema que vamos a tratar e de retomar unas líneas del articulo “ En el nombre de Cobas”, (véase la edición de Columba 2003) en donde prometía que me ocuparía de indagar el origen de la ermita de Santa Comba y su entorno inmediato. A pesar de no disponer de prospecciones arqueológicas que nos serian de gran utilidad, contamos con algunos registros patrimoniales, documentales y materiales, que a tenor de los resultados de la investigación, han resultado ser especialmente interesantes. Para alcanzar nuestro objetivo hemos trabajado con fuentes documentales, estudios especializados y trabajo de campo de los registros patrimoniales de la ermita de Santa Comba y los de un territorio que presenta registros relacionados directa o indirectamente con el que es el objetivo principal de este estudio.

 

El étimo Comba deriva del Latín Clásico y culto COLUMBA que se refiere a “paloma blanca” ya que el termino paloma deriva del Latín vulgar y medieval PALUMBA que se refiere a la paloma salvaje. La particular evolución fonética del galego medieval eliminó la L intervocálica de coLumba y con la metafonía OU por O dio finalmente COMBA. La Iglesia aplicó el termino COLUMBA a la iconografía y a la onomástica por considerarlo desde el principio mas digno y excelso, como en las referencias al Espíritu Santo, y por ello fue utilizado para la onomástica principalmente femenina. Así es el caso de Santa Columba de Sens, (centro de Francia), mártir del siglo III (Santa Comba en galego), que es la que tiene advocación en el norte de Galicia, especialmente desde el siglo VII (santoral visigótico), en varias parroquias. Su culto era una contra alternativa a cultos paganos de la localidad relativos a superstición de anteriores rituales no cristianos relativos a deidades femeninas locales. La hagiografía nos da los atributos iconográficos personales de Santa Columba con los se representa acompañada, y son los siguientes:

La Palma de martirio, la Paloma, la Osa que la protegía y la Pluma de Pavo Real.

 

Estos son símbolos paleocristianos, del cristianismo primitivo. Los dos primeros son fáciles de entender pero los dos últimos merecen una explicación por ser menos conocido su significado, así la Osa, lo mismo que el Oso, representan para los pueblos boreales lo que el León para los pueblos mediterráneos, un símbolo de protección, pero también la Osa Menor es la constelación en donde está la Estrella Polar. En cuanto al Pavo Real, en el cristianismo primitivo remite a un simbolismo solar representando la inmortalidad y la gloria eterna, asociado a él está la concha de la venera (vieira), que es ofrenda funeraria y simboliza la sepultura de la que renacerá el ser humano en el día del Juicio Final, en alusión simbólica al Santo Sepulcro y la Resurrección.

 

Todo lo anteriormente expuesto va a constituir un referente importantísimo como mas adelante veremos para la caracterización histórica de nuestro particular patrimonio local y para la zona de contexto.

 

De la ermita de Santa Comba de Cobas se han volcado muchos comentarios sobre la época de su fundación, en este asunto el arqueólogo Alberto .González Fernández basándose en los registros arqueológicos de una cata y del muro del sector Norte y las cerámicas asociadas, hace una datación para el conjunto hacia la época Alto Medieval, ( Santa Comba: un referente arqueológico de la costa Ferrolana, 2001) y hasta el momento ha sido la prospección arqueológica la que ha aportado alguna luz sobre el particular ya que otras sugerencias anteriores solo se han basado en apreciaciones subjetivas sin ningún estudio sistemático ni investigación científica seria de la que nos podamos fiar.

 

Para remediar esta carencia me he dedicado en un trabajo de campo a abordar el problema comenzando por la propia ermita y abarcando un amplio territorio comarcal que ha aportado datos muy valiosos. Todos los registros significativos detectados conjuntamente tratados con una exhaustiva, sistematica y meticulosa observación me han servido para caracterizar la ermita y su entorno inmediato, como probablemente los restos de un cenobio de la época hispano-goda ( entre los Siglos V al VIII ), pero no es un monasterio, del griego monos residencia y sterión solo, personas que viven en celdas aisladas, diferencias que ya se pueden encontrar en las Etimologías de San Isidoro, siglo VII, también de la época hispano-goda. Cenobio deriva del greco-latino coenobium , literalmente equivale a común y vida, significa residencia de personas que viven en común, donde no hay celdas individuales y se comparten espacios, actividades y sustento, en donde la iglesia cenobial es el verdadero corazón del cenobio entre el resto de edificios o dependencias que lo conforman. Esta sociedad comunitaria componía la estructura social del cenobio y estaba gobernada por un Abbas (abad). En el siglo VII fueron promulgadas varias reglas para la vida social de estas comunidades en plan normativo, las reglas Regula Monachorum de San Isidoro de Sevilla y San Fructuoso obispo de Braga, aprobadas por los concilios hispano-visigodos, como en el IV Concilio de Toledo, pusieron orden en las comunidades cenobiales, pervivieron hasta mediados del siglo XI en que fueron prohibidas en los concilios de Castilla y León, la ultima fue la de S. Isidoro. En Galicia aun pervivieron cenobios duplices hasta el siglo XII, así el Papa Pascual escribía al Arzobispo Gelmírez que tomara medidas sobre la ilegal supervivencia de cenobios dúplices, es decir,. de monjes y monjas, regidos por las antiguas reglas cenobiales ya derogadas.

 

El cenobio tenia otras dos estructuras, una horizontal y otra vertical. La estructura horizontal consistía en la distribución territorial de las construcciones arquitectónicas en un espacio, el atrium, dentro de un cierre amurallado, el claustrum, la distribución espacial obedecía a unos cánones para los cuales la iglesia cenobial sería el centro de referencia, así el atrio comprendía un espacio de doce pasos o mas alrededor de la iglesia, luego, ciñendo al claustro, venia un espacio, ad cibarium, de setenta y dos pasos o mas con un cercado exterior. El atrio servia de esparcimiento para los monjes pero también especialmente como cementerio común de los monjes del cenobio ya que dentro de la iglesia estaba prohibido, excepto para los mártires y santos, además el conjunto iglesia y atrio gozaban desde los primeros tiempos de absoluta inmunidad, es decir, era un privilegio de refugio ( cit., siglo VII en XII Concilio de Toledo), para todo aquel que se acogiera dentro de dicho recinto, el recuerdo de dicho privilegio persiste en las iglesias de Santa Eulalia de Lubre y Santa Maria A Maior de O Val, entre otras. El espacio ad cibarium estaba destinado a cultivos para servicio del cenobio es decir comprendía el “huerto y el jardín” del cenobio. La estructura vertical era la ordenación arquitectónica, que salvando la iglesia, de piedra en su conjunto, (la de Santa Comba con una altura un poco superior a la actual), los coros y armazón de la techumbre eran de madera, esto era lo habitual en los pequeños cenobios alto-medievales como el de Santa Comba, el resto de edificios y dependencias eran de madera de construcción levantados sobre una cimentación con muros de piedra de muy poca altura como las construcciones castrexas, pero de plantas rectangulares. El cenobio de Santa Comba presentaría estas características y algunos de sus restos aun pueden identificarse en la isla de Santa Comba, así la iglesia, la plataforma del atrio y el cierre del ad cibarium identificado en una de las catas de la prospección arqueológica del 2001, pero visible también en el lado nororiental de la isla.

 

Unas necesarias prospecciones futuras estoy seguro que revelarían parte de las plantas de las demás dependencias del cenobio y nos depararían alguna sorpresa.

 

Expongo a continuación los registros y las razones que me han llevado a estas conclusiones con los detalles que las justifican.

 

La existencia de las primeras referencias documentadas de la actual capilla de Santa Comba se remontan al siglo XII. La primera referencia escrita es un documento oficial del 5 de Marzo de 1110 (¿ 1072 ?) del Arzobispo compostelano Don Diego Gelmírez, en donde se cita a Pedro como presbitero de la Iglesia de Santa Columba. La segunda referencia documental, cotejada por mi mismo, es una testamentaria de Marzo de 1192 del Tumbo I fol. 173 del monasterio de Sobrado dos Monxes , referido también a Sanctam Columbam (en Latín Medieval), como parroquia de Santa Columba. Aportaciones documentales entre otras más, de Maria Francisca Llantada Díaz y de otras de Martinho Montero Santalha. Todo esto viene a indicar nada mas que referencias de las primeras fuentes documentales que se conservan sobre el asunto que nos ocupa. Es decir, que no son documentos de fundación, podemos decir por ello que la existencia del conjunto patrimonial es anterior a esta documentación. Para resolver el problema me propuse indagar sobre otro tipo de registros, empezando por los propiamente no documentales como es la arquitectura, el arte y lingüística , relacionados con Santa Comba como expongo e interpreto a continuación.

 

Registros en la Iglesia de Santa Comba:

La actual construcción es probablemente, principal y esencialmente el resultado de una reconstrucción de la época de la Reconquista en la Edad Media, como ocurrió en otras iglesias, y anterior a la documentación anteriormente referida pues se advierte el empleo en su reconstrucción de restos de una construcción anterior con elementos pétreos de mejor calidad, cuya función arquitectónica es ahora distinta de la que tenían, como se deduce por detalles que se observan en su diseño, especialmente trabajado para otro cometido del que actualmente cumplen arquitectónicamente, son restos de una iglesia anterior pertenecientes al primitivo cenobio. La actual construcción es una somera rehabilitación hecha con restos de la anterior en peores momentos, ya desaparecido el cenobio y su iglesia original, que deduzco ya estaban derruidos, el objetivo de la reconstrucción fue disponer de una iglesia parroquial. Pero voy a exponer a continuación los registros arquitectónicos que descubrí en la misma capilla y que me sirvieron para elaborar su posible caracterización.

 

Registros arquitectónicos y de obra de fabrica:

La planta de la iglesia de Santa Comba es rectangular, de tres cuerpos, de estilo basilical, constituida por : Sacristía cuadrangular (posiblemente fuera exedra), ábside cuadrangular con cimborrio y arco triunfal, y la nave rectangular con entrada frontal. No dispone de bovedas ni cúpula sino de un armazon de cerchas de maderamen, en cada uno de los tres cuerpos, en el que se apoya el tejado. Esta seria en principio los restos de un planteamiento prerrománico hispano. Se observa que la reconstrucción medieval afectó principalmente a la mitad superior de las estructuras y a la fachada, así en los muros, donde se observan las piedras que correspondían a una primera entrada original y ahora desplazadas en ubicaciones con otra función, en cimborrio, ventanales, etc, algunas se han encontrado fuera de contexto en zona mareal adyacente, como una posible dovela del arco de la fachada. Así mismo encontré restos arquitectónicos en la estructura de la misma ermita, algunos también actualmente en disfunción arquitectónica, ya que en la iglesia original tenían la función de apoyos de una estructura lignaria muy particular como luego explicaremos, estos elementos de apoyo son reconocibles perfectamente, y consisten en dos modillones saledizos en forma de cuña ( canzorros ) con funciones de apoyos, actualmente están confrontados y situados en el lateral izquierdo del marco pétreo de la puerta, pero originariamente estaban situados a ambos lados en el interior a modo de modillones capiteles de las pilastras de entrada, con las cuñas salientes mirando hacia el arco triunfal, en donde todavía se encuentra un modillón de piedra del arco triunfal que seria su correspondiente opuesto, falta aquí el del lado izquierdo, así mismo se conservan cavidades cuadrangulares (aproximadamente de 15x15 centímetros) situados regularmente a dos alturas en las paredes interiores de los muros laterales de la nave del templo y también en el lado derecho del ábside, estos elementos arquitectónicos servían seguramente como puntos de apoyo de dos coros laterales de la nave y otro en el lateral derecho del ábside, formados por estructuras y entarimados de madera siguiendo la dirección longitudinal de la nave, de parte a parte de los modillones de apoyo antes referidos, sirviéndose además de unas apeas o pilastras de madera intercaladas a intervalos correspondientes a las cavidades laterales antes mencionadas y que además, seguramente, estas pilastras de madera se prolongarían hasta el armazón de maderamen de las techumbres de los tejados, sosteniendo a estas y a unos artesonados que formarían los techos de la nave.

 

La razón de la existencia de estos coros laterales se debe a la organización y peculiaridades de los cenobios paleocristianos y alto medievales hispanos, sobre todo galaicos, que se regían por la Regla de San Benito de Nursia (Italia 480 – 553) desde el siglo V, y posteriormente por las ya citadas de S. Isidoro y S. Fructuoso, regulaban una vida comunitaria muy estrecha. Era frecuente que fueran cenobios mixtos de frailes y de monjas, esto obligó a duplicar muchas dependencias, por otra, la norma paleocristiana situaba a los hombres a la izquierda del oficiante (ambón de Evangelios) mirando a los fieles, y las mujeres a la derecha ( ambón de Epístolas), sería a la derecha y la izquierda de los fieles mirando al arco triunfal, de esta manera un coro para monjes y otro de monjas y en el del ábside el coro de presbíteros, el Abbas (abad) seria el principal de los oficiantes en el altar y era jerárquicamente el mas importante del cenobio.

 

Estas estructuras de madera típicas de aquellas primitivas iglesias cumplían funciones sociales pero también arquitectónicas de soporte complementario de la techumbre, este es un detalle importante pues la desaparición o supresión de este soporte de estructura de maderamen, sin que se hubieran tomado las medidas arquitectónicas pertinentes, provocó que los arcos, soportando ahora mas peso de la techumbre, especialmente el arco triunfal, se deformaran provocando la inclinación hacia los lados de las pilastras que soportan lateralmente dichos arcos, efecto este que se ve en muchas iglesias del norte de Galicia, efecto que se puede comprobar en las pilastras del arco triunfal de la Iglesia de Santa Comba, y en el de las otras iglesias a las que me refiero mas adelante, pudiendo provocar incluso la ruina, esta es la razón de que para remediar este problema se haya curvado el arco transformándolo en ojival, practica ya descrita en un precepto del siglo VI de la época de San Benito, dice : << Curve el arco para que sea mas resistente >>, la disposición del arranque de la mampostería de ladrillo del arco muestra un quiebro a ambos lados como resultado del replanteamiento del arco triunfal en la reconstrucción llevada a cabo probablemente antes del siglo XI. Ejemplos de iglesias cercanas que muestran el mismo problema de desplazamientos arquitectónicos, y que les dedicare párrafos especiales, los he encontrado en Santa Eulalia de Lubre ( Ares ) (donde se pueden apreciar los modillones de apoyo del maderamen antiguamente existente, situados en el interior del arco de entrada), Santa Maria de Brión ( Ferrol ) (donde mas claramente que en el caso anterior se aprecian los modillones de apoyo) y Santa Margarita ( Narón ), capilla por cierto semejante a la de Santa Comba, con el arco triunfal de muy especiales características. Presentan todas ellas desplazamientos similares y arcos ojivalizados, alguno de los cuales como en Santa Eulalia de Lubre se le ha practicado esta modificación en el siglo pasado, por todo ello afirmo: que no son pues arcos góticos sino que inicialmente eran arcos de medio punto o de herradura que para evitar su ruina se les modificó como quedó explicado, y en el caso de Santa Comba y de Santa Margarita especialmente, eran originariamente arcos fajones triunfales de herradura.

 

Esto demuestra que estas iglesias inicialmente formaban parte de cenobios alto medievales, cuyo origen trataré mas adelante en este articulo, y que desaparecieron entre el Siglo VIII y el XII, con las incursiones musulmanas y vikingas y finalmente porque sus estructuras comunitarias regidas por las reglas hispano-visigodas no se adaptaban a los preceptos de la reforma de los concilios castellanos de mediados del siglo XI, las nuevas ordenes medievales con nuevas reglas de tipo monásticas ( Cister; Cluny; etc) y con sus grandes monasterios de celdas individuales y solo de monjes o de monjas sustituyeron a los antiguos cenobios y sus iglesias fueron convertidas en iglesias parroquiales y las estructuras lignarias con dos coros laterales por abandono se deterioraron o fueron sustituidas progresivamente por un único coro, todo lo cual acarreó los problemas arquitectónicos antes expuestos y cuyas secuelas aún se pueden observar y siguen generando serios problemas actualmente.

 

Con todo lo expuesto manifiesto mi oposición a la teoría puesta en boga actualmente de que los problemas arquitectónicos antes referidos a iglesias prerrománicas gallegas fueron el resultado de que aquellos arquitectos alto-medievales no habían calculado bien los empujes, sino que mi parecer es que fueron el abandono y las reformas posteriores, las causantes de los problemas, ya que no tuvieron en cuenta el papel que jugaban las arquitecturas de maderamen originales como complemento de sustentación a los arcos de piedra, para soportar el maderamen de la techumbre y su cubierta, constituida ésta probablemente de enlosado tradicional, (como se conserva todavía en pequeñas iglesias del territorio), provocando una sobrecarga en el sistema de arcos y contrafuertes originales, así en Santa Eulalia de Lubre las reformas del renacimiento en el Siglo XVI erigieron contrafuertes exteriores para contrarrestar el empuje de los arcos, que como se puede observar aun hoy en día fueron insuficientes y tuvieron que ser arreglos del siglo XX los que remediaron el problema, con soluciones ajenas a la verdadera arquitectura original, permitiendo que los planteamientos erróneos de épocas anteriores permanecieran, dando la falsa impresión de que habían sido acertados, pero por otra, todo hay que decirlo, por motivos de costes y presupuestarios, arquitectónicamente se hizo lo correcto para la conservación de aquel patrimonio, aunque esta claro que se necesitaba una explicación, y así podemos contemplar el singular proceso histórico que ha dado singularidad a estas antiquísimas iglesias.

 

Como quedó de manifiesto tanto el arco triunfal como los dinteles y pilastras de la entrada de la iglesia de Santa Comba no son precisamente los originales, aunque si en parte. Por otra se advierte que el suelo del ábside y de la nave tampoco son los originales, han sido rebajados de nivel, seguramente porque el enlosado original se eliminó para llevarlo a otros emplazamientos fuera del entorno de la ermita. El escalón superior actual del ábside no es original, además desapareció la estructura de la cripta martirial (se observan vestigios de anclaje en la pared interior debajo de la ventana), además el arco triunfal y sus pilastras están desplazados intencionadamente hacia la derecha para precisamente proveer mas espacio para el alojamiento de aquella estructura y el sarcófago que contenía, los restos probablemente podían ser el sarcófago que está cerca de la ermita en medio de la isla, curiosamente en forma de barca de piedra quizá como estructura simbólica, habría que tratar este asunto en otro próximo articulo. También a tenor de los hallazgos recientes en zona mareal y de la plataforma de asentamiento de la iglesia, se podría reconstruir la entrada principal y otras estructuras como el arco triunfal. A tenor de las dimensiones de la primitiva estructura de maderamen interior, ha tiempo desaparecida, se concluye que la altura de los muros del templo tenia que ser un poco superior a la actual. Posiblemente el arco triunfal de herradura permitía mas visión desde los coros laterales al ábside y una entrada dintelada o con un arco de herradura, permitiría una mejor iluminación exterior de los dos coros por quedar a su altura, con un planteamiento semejante a Santa Maria de Brión o a la de Santa Eulalia de Lubre.

 

No puedo dejar pasar por alto una iglesia por su sorprendente paralelismo con la de Santa Comba y es la Capilla de Santa Margarita, en O Val (Narón), especialmente por la similar disposición y arquitectura de su planta rectangular. Especial atención merecen los símbolos esculpidos a bajorrelieve plano en los modillones capiteles lobulados de las pilastras columnares tri-lobuladas del arco triunfal y la disposición de la arquitectura de este conjunto.

 

Las pilastras que están inclinadas ligeramente hacia los muros laterales por efecto del empuje originado, sostienen un arco fajón ojivalizado, por las causas anteriormente citadas, una vez mas para intentar remediar el efecto del peso de una antigua techumbre debido a la eliminación de la antigua arquitectura de pilastras de maderamen de los primitivos coros laterales ya desaparecidos, mucho antes de las reformas arquitectónicas renacentistas, efectuadas en la capilla en siglo XVI , se deduce esto porque en dicha reforma el ábside se aisló de los fieles con una verja de hierro forjado, como era costumbre en aquella época, colocándola bajo el arco triunfal y encajando dicha verja en unas profundas ranuras raspadas en los modillones y significativamente en la zona inferior del lóbulo central de las pilastras por efecto de la inclinación de éstas, además dichas ranuras presentan profundidad progresiva de arriba abajo por efecto de la inclinación de las pilastras como queda expuesto en la fotografía, lo que demuestra que dicha inclinación ya se había originado mucho antes de las reformas del siglo XVI en concordancia con lo expuesto en párrafos anteriores. El arco triunfal arranca fuera de punto, retrasado sobre los modillones lo que puede indicar la eliminación de las dos piezas de cierre de extremos del intradós del primitivo arco de herradura, al tener que ojivalizar dicho arco para contrarrestar una cuota mayor de reparto del empuje de la techumbre, por las razones anteriormente expuestas, luego las reformas renacentistas también modificaron exteriormente los dinteles de las entradas frontal y lateral de la iglesia con arcos de esviaje de estilo de la época. Presentan en su parte inferior la firma gremial del artífice en forma de cuatro 4.

 

Atención especial merecen los modillones de las pilastras del arco triunfal. En el de la derecha, mirando desde el oficiante, se han esculpido en bajorrelieve plano, dos figuras de pavo real simbólico, en posiciones contrapuestas, que en el cristianismo primitivo representaba la inmortalidad y la gloria eterna (véase párrafo 5 , referido a los atributos de Santa Comba). Estas figuras aparecen con frecuencia en los pannos grecisos, paños griegos, alto-medievales, cuyo estilo es calcado en los reproducidos en el modillón anteriormente referido (véase fotografía del modillón de la capilla de Santa Margarita y la de la tela del relicario de San Pelayo de la Real Colegiata de San Isidoro de León). En el modillón de la izquierda se han esculpido en bajorrelieve plano unos arcos entrelazados, que recuerdan el arte celta alto-medieval de las Islas Británicas, dichos arcos encierran a figuras simbólicas esculpidas en bajorrelieve plano, imitando el conjunto también el estilo de los citados pannos grecisos, así una osa, una paloma, una concha de venera (vieira) y una pluma de pavo real, (véanse fotografías), atributos de Santa Columba de Sens (véase párrafo 5 ). Aquí el artífice de los modillones capiteles debió de inspirarse en unos pannos grecisos, que seguro adornaban la iglesia cenobial.

 

Todo esto me indica que en la capilla de Santa Margarita había también un antiguo pequeño cenobio alto-medieval ( similar a los de Santa Comba de Cobas, Santa Maria de Brión y Santa Eulalia de Lubre, entre otras de la zona ártabra ), cuya iglesia estaba dedicado a Santa Columba como la principal advocación y también a Santa Margarita y Santa Lucia, (hoy solo a las dos ultimas, ambas disponen de sendos altares laterales ante el arco triunfal). Para mas conocimiento sobre esta singular capilla véase el interesante articulo de Arturo Souto Vizoso, cronista oficial del Concello de Narón, publicado en Boletín Informativo del Concello de Narón, número 6 de Marzo de 1984.

 

En el caso de la iglesia parroquial de Santa Eulalia de Lubre, antigua feligresía, que aun conserva la memoria del privilegio de iglesia refugio, no es exactamente la original pero conserva restos de aquellas primitivas estructuras de la época hispano-visigoda, como son un arco triunfal original de herradura, también deformado característicamente y ojivalizado recientemente, y que ya no cumple esa función puesto que ahora el ábside actual, a su vez con reforma gótica, está detrás de otro arco triunfal de época prerrománica que también presenta las mismas deformaciones características anteriormente comentadas, en arco y pilastras. Existen todavía los modillones de apoyo (véase fotografía) de la estructura lignaria de los coros laterales (también hace mucho tiempo desaparecidos), situados en la parte interior del arco de herradura de la entrada frontal del templo, arco a su vez reformado exteriormente en época renacentista, y una lista de interesantes elementos prerrománicos, góticos y renacentistas como el conjunto de las cinco columnas y piedra del altar, pila bautismal prerrománica, los contrafuertes exteriores renacentistas, etc.. Esta iglesia por si sola merecería un minucioso y detallado estudio ya que presenta características de iglesia fortaleza como denota la arquitectura de su único campanario lateral. Por lo anteriormente expuesto también esta iglesia sería originalmente la de un primitivo cenobio alto-medieval.

 

En el caso de la iglesia parroquial de Santa Maria de Brión, con indicios de privilegio de refugio, si bien es mas modesta que la de Santa Eulalia de Lubre, tiene un gran valor histórico por presentar vestigios de haber sido también un cenobio alto-medieval, pues en el marco interior de la entrada frontal, se conservan perfectamente los modillones de apoyo de los antiguos coros laterales y el arco triunfal prerrománico y sus pilastras presentan la misma deformación de los anteriores casos comentados. También sufrió reformas importantes a lo largo de su historia.

 

En el caso de Santa Maria A Mayor O Val (Narón), que también ostenta todavía esculpido en el frontal el privilegio de refugio, se aprecia la disposición en planta de una primitiva iglesia prerrománica sobre la cual está asentada la actual, de arquitectura típicamente románica de iglesia fortaleza, en su conjunto también se han efectuado reformas y restauraciones relativamente recientes.

 

Con todo lo anteriormente expuesto cerramos de momento el estudio de registros materiales relacionados con Santa Comba y pasamos a investigar en la toponimia y otras fuentes documentales con referencias de la zona a las iglesias estudiadas y de otros lugares próximos para desvelar, en la medida de lo posible, las causas de esta proliferación de pequeños cenobios en la zona, entre los siglos V y VIII, algunos de los cuales aún pervivieron hasta la Baja Edad Media , Lubre aun en el s.XII tenia un Abbas o abad al frente de su gobierno.

 

Toponimia, registros documentales:

Primero analizaremos la toponimia de los lugares de las iglesias referidas y luego otros lugares que como veremos guardan, en su toponimia y referencias documentales, una estrecha relación con Cobas y Santa Comba.

 

Cobas: ver el articulo En el nombre de Cobas de la revista Columba del 2003. En el celto-britonico de Cornualles, el equivalente a nuestro coba (zanja) es cowa, con el mismo significado, indicio lingüístico que me llevo a valorar la posibilidad de una relación histórica, como de hecho he comprobado positivamente, entre el Norte de Galicia y Cornualles, ya adelantada por investigadores locales y extranjeros, que se ha revelado mucho mas importante de lo que hasta hace poco se creía, asunto que he investigado, encontrando detalles que me resultan significativos, con los que pretendo llamar la atención para que otros aporten también mas detalles que nos permitan esclarecer la historia de nuestro pueblo y así crear una conciencia popular bien intencionada en conservar nuestras señas de identidad cultural.

 

Santa Comba: ya explicado en el articulo citado anteriormente y complementado en el párrafo 3 del presente articulo.

 

A continuación expongo unos pocos registros altamente significativos, que me permitirán revelar un contexto singular, en el cual esta insertado Cobas y Santa Comba ya desde un pasado remoto, con una clara personalidad histórica propia.

 

Lubre, Santa Eulalia de : “......pernominatos ante illos abbas Veremudos de Sancta Eolalia de Luure,....”,primera cita en documento 66 año 1102 de la colección diplomática del monasterio de San Juan de Caaveiro,A.H.N. cod 1439B fol 29 col 1-fol 29 1 col 1 ;”..... Abbas Petrus de Luure,......”, segunda cita en el documento 191 año 1154 de la colección diplomática del tumbo del monasterio de San Juan de Caaveiro A.H.N. cod 1439B fol 79 col 2. Esto demuestra que era un cenobio pues se citan dos abbas, abades, del cenobio que también es de origen probablemente, alto-medieval. Situado al lado de Ares en una elevación, algunos dicen que significa Bosque sagrado de los celtas ya que la iglesia está asentada en los restos de un castro, yo discrepo pues el lugar de un bosque si era sagrado, se designaba con el vocablo nemetón,literalmente la ciudad de Niam (diosa de los cielos) de niam (cielo), que quiere decir calvero sagrado de un bosque, que ha dado lugar a varios topónimos, pero no es nuestro caso. Después de un minucioso análisis y teniendo en cuenta todo el contexto que aquí se estudia y por las conclusiones que mas adelante expongo y por coherencia con los demás registros referidos, propongo que Luure significa literalmente el huerto y jardín cenobial (el anteriormente referido ad ciberium de los antiguos cenobios), el origen es el termino celto-britónico del antiguo dialecto alto-medieval de Cornualles (Kernewek), luwor, que significa huerto o jardín, daría lugar al alto-medieval luure y de aquí lubre , nuestro Lubre , de un importante cenobio alto-medieval britónico.

 

Ares: “.....eclesie Sancti Martini de Aares.....”, cita en documento 39 año 1137 de la colección diplomática del tumbo del monasterio de San Martín de Tartares o de Joiva (O Couto, Narón), A.H.N. cod 23 fol 6 lin 12-38 7 rto., lin 1-912, n 156 fol 27 vto. . También del celto-britónico alto-medieval de Cornualles, an ara-is , de an (articulo la) y ara que significa el templo cabecera o principal, el templo que es capital de otros templos, es decir, podría referirse a que pertenece a la iglesia de Santa Eulalia de Lubre ( al lado de Ares) candidata por sus especiales características anteriormente expuestas a ser la iglesia cabecera. En la Edad Media Ares se escribió con dos aa, sería así Aares, porque desapareció la consonante intervocálica n , típico cambio fonético del galego medieval, el alto-medieval Anares>Aares>Ares.

 

Barallobre: “......in eclesia Sancti Iacobi de Baraloure,....”, citas en documento 29 año 1107 en la colección diplomática del tumbo del Monasterio de Caaveiro (Calavario) A.H.N. cod 1439B fol 15 col. 1-fol 15v col 1. “.......De eclesia Sancti Iacobi de Uaraloure....”,cita en documento 30 año 1125 en la colección diplomatica del tumbo del monasterio de San Martín de Tartares o de Joiva, hoy Monasterio do Couto (Narón),A.H.N. cod 112 fol 20 vto. lin 1-21, n 6 fol 2 vto.,y estaría compuesto del celto-britonico alto-medieval de Cornualles, Para-luwor, que significa huerto o jardín extra al servicio del cenobio pero fuera de el, es decir, un enclave del ad cibarium cenobial principal, luego dió el alto-medieval galego Bara-lioure>Baraloure> Barallobre. Otra posibilidad es que sea de Bwale-Luwor, Bwale>Buale>Bala>Bara, por el peculiar rotacismo L/R ya detectado en época alto-medieval y por la fonética celto-britónica, Bwale significa villa residencial de un señor medieval , es decir, probablemente significaria Villa del Lubre.

 

Sillobreu:“......, Bretonia et alia Britonia,......,....et Silouree,......”, cita en documento 1 año 936 en la colección diplomática del tumbo del monasterio de San Juan de Caaveiro (A Capela), A.H.N. cod 1439B fol 2 col 1-fol 3 col 1. Hoy día es un lugar al lado de la iglesia parroquial de Santiago de A Capela. Estaría compuesto del celto-britónico de Cornualles, Sél-luwor-hen, aquí síl es territorio sobre el que manda un obispo, sede, y hen es antiguo, significando un luwor, huerto o jardín cenobial, perteneciente a una antigua sede o territorio episcopal, daria Seliourene>Silouree>Sillobreu.

 

Sillobre: “.......de ecclesia de Sancta Marina de Selioure.....”, cita en el documento 3 año 1044 en la colección diplomática del tumbo del monasterio de San Martín de Tartares, Joiva (Xubía), do Couto (Narón),A.H.N. n19 fol. 5 vto lin 2-14, fol 1º revs. lin 1-10, n 152 fol 26 vto.; “......in terra de Silloure......”, cita en documento 100 año 1221 en la colección diplomática del monasterio de San Juan de Caaveiro (A Capela), A.H.N. cod 1439B fol. 42 col. 2-fol. 42v col.1. Estaría compuesto por celto-britonico alto-medieval Sél-luwor, huerto cenobial, luwor, perteneciente a una sede episcopal, sél, de manera similar al caso anterior en cuanto a significados, encontraríamos Sélluwor>Selioure> Sillobre.

 

Breamo: “....in ad iudicium coram priorem Iohanes Ouequiz de Breemo,....”, cita en documento 178 año1169 en al colección diplomática del monasterio de San Juan de Caaveiro (A Capela), A.H.N. cod 1439B fol. 74v col. 1-fol. 75 col. 1, antiguo cenobio alto-medieval ya desaparecido del que solo se conserva la iglesia de San Miguel de Breamo de un gran simbolismo. Estaria compuesto por el celto-britónico Bre-neme, santuario, daría Breneme> Breemo>Breamo.

 

Ferrol: “....Sancto Iuliano de Ferrol,....”, cita en documento 10 año 1087 de la colección diplomática del tumbo del monasterio de San Martín de Tartares (Xuvia) hoy do Couto (Narón), A.H.N. n 20 fol.5 vto., 15-39 y 6 rto., 1-10, fol. 2 anv. lin. 1-21, n 153 fol. 26 vto. . Por otra, “......, deinde per portu de Ferrion,.......”, cita en documento 132 año 1109, de la colección diplomática del tumbo del monasterio de San Juan de Caaveiro, A.H.N. cod 1439B fol 53, col. 1-col 2, utilizado como referencia para la delimitación de propiedades de la Vila de Villar de Santa Mariña (Ferrol). El topónimo vendria del celto-britónico alto-medieval de Cornualles, Fer, pilastra de apoyo, dando Ferri, embarcadero sobre pilastras, equivalente en significado al inglés actual ferry. Por otra, San Iuliano es San Julian, santo patrono de Ferrol, pero según la hagiografía S. Julián es patrono de barqueros, pasadores de ríos, carpinteros de obra y tejadores de techumbres.. El rotacismo N/L, frecuente en la toponimia galega debido a que n final es una m final débil, entre otros cambios fonéticos, demuestra la alternancia: Ferrión>Ferriol>Ferrol. Todo esto indica que posiblemente había un gran embarcadero y ligado a el un gremio de barqueros que tenían como santo advocato a San Julián, datos que demuestran el origen del topónimo Ferrol desde el citado Fer-ri> Ferrión >Ferrol.

 

O Bertón: “......Breton de arriba y Breton de abajo....”, cita en Madoz, Diccionario, I, p 167 año 1845, dos aldeas del antiguo Ayuntamiento de Serantes, feligresia de Santa Maria de Caranza,. Hoy es O Bertón, un barrio de Ferrol, ( para mas ejemplos véase Britonia: Camiños Novos, de Simon Young, edt Toxos Outos, 2002). Registro que refuerza el origen bretón del topónimo Ferrol anteriormente analizado.

 

Bertoña: “.......,territorio Bretonia, iuxta fluui Eume.......”, cita en documento 10 año 914, A.H.N. cod 1439B fol tv col. 1-fol 7v col.2, otras citas; también la alternancia , “...... Bretonia et alia Britonia,.......”, cita en documento 1 año 936, A.H.N. cod 1439B fol 2 col. 1-fol.3 col. 1; ya detectadas por Carlos Valiñas Perez, 1998 y explicaciones al detalle de Simon Young 2002. Otra muy significativa de su categoría, que he detectado, como referencia indirecta a territorio es la siguiente, en ademas pasa a depender integramente de S. Juan de Caaveiro, “........; et Bretonia integra, cum suas populaciones et cum ipsos homines pernominatos Pelagius Vermudiz et Martinus Veremudiz;........”, cita en documento 76 año 1.100, en A.H.N. cod 1439B fol 33 col. 1-col.2. Todas son citas en la colección diplomática del tumbo del monasterio de San Juan de Caaveiro ( a Capela ), se refieren a la actual Bertoña, en la parroquia de Santiago da Capela ( Ayuntamiento de A Capela, A Coruña).

 

Comentarios:

Registros altamente significativos que vienen a revelar la importancia de la aportación britona alto-medieval en esta parte de Galicia. Seguramente irán apareciendo mas registros en la línea de los topónimos anteriormente referidos que reforzarán la importancia de la aportación britona. Entre estos registros, Lubre y Bertoña merecen por mi parte unos comentarios, con los cuales pretendo aclarar su significado histórico.

 

En primer lugar la iglesia de Santa Eulalia de Lubre, por todo lo expuesto, debió ser del primer cenobio britónico fundado en la comarca, hacia el siglo V, pues además del significado topónimo, muestra hoy todavía características arquitectónicas de un cenobio alto-medieval de entre los siglos V - VII, entre las que destacan los modillones de apoyo, situados en el marco interior de la entrada principal, de las estructuras lignarias de los dos coros primitivos alto-medievales, también su primitiva planta basilical, su ara de piedra, restos de un primitivo arco triunfal de herradura, hoy situado a media distancia del actual, a partir del cual estaria el primitivo ábside que albergaría un baptisterio, combinación de una típica sede obispal primitiva, así como el arco de entrada frontal, reformado en el siglo XVI, el ábside actual no es el original ni tampoco el coro actual que es de época renacentista. Aquí se advierten los mismos problemáticos desplazamientos de resultas de la eliminación de la estructura lignaria de los primitivos coros laterales, problema que se trató de resolver ojivalizando los arcos primitivos y dotándolos de contrafuertes exteriores, en la época renacentista, siglo XVI, en que ya restaurada se constituyó únicamente como iglesia parroquial, desaparecido el cenobio hacía tiempo, probablemente hacia finales del siglo XII, por causas al principio apuntadas, así hasta que en 1.721 fue construida la actual iglesia parroquial de San José de Ares. Por otra retomando el topónimo Lubre, advierto un detalle que me parece interesante, y es que entre las denominaciones que se hacen de la sede episcopal de Mondoñedo, en varios documentos, como en el tumbo del monasterio de San Martín de Tartares (O Couto, Narón), que merece atención y es; “.......Val-luuriense sede........”, cita en documentos varios como en el 26 año 1.121 de la colección diplomática referida, A.H.N. cod n 61 fol. 14 vto., lin 7-33, n 194 fol. 33 vto.,  esta denominación alude, no a valle, sino probablemente a un termino celto-britónico alto-medieval Bwale, Bual, que significaba sitio residencial o villa, VuAL se tendría por similitud fonética B/V, ampliamente demostrada ya desde la Alta Edad Media Hispana, y lubriense probablemente deriva del termino ya mencionado luwor, es decir, lubre, la probable evolución Bal-lubre>Vallubre, que vendría a significar Villa de Lubre, aparece documentada en el año 1134 en que el arzobispo Gelmírez de Santiago cedió dicha Villa de Lubre a D. Fernando de Traba, (cita en Camiños de Ferrolterra, 1989, G. Llorca, A. Pérez, Ana Mª R. Masia). Aunque ahora pertenece al obispado de Santiago, antes lo fue de la Sede Britoniense (Britonia, en la Provincia de Lugo) y luego de la Mindoniense(Mondoñedo) que la perdió ( con todo Bezoucos y también Pruzios), en litigio con Santiago. Dicha denominación siguió utilizándose en recuerdo de la probablemente primera sede britónica en Galicia como ya indiqué al tratar la relación de que podía existir entre Lubre y Ares. Además en los concilios visigodos hay constancia de una alternancia de dos sedes episcopales britónicas, la sede Britoniensis (Britonia, Lugo) y otra denominada Laniobriensis aun sin situar(véase Britonia , Camiños Novos, por Simon Young, 2002), yo opino que probablemente seria la iglesia de Santa Eulalia de Lubre por lo antes expuesto, pero además Laniobrensis derivaria del termino celto-britonico Lan-luwor, Lan, claustro y luwor, huerto-jardin cenobial, dando Lanlioure>Laniobre , de aquí sede Laniobrensis. Lubre seria la sede episcopal Laniebrensis citada en los concilios visigodos.

 

Por otra, en el tema del topónimo Bertoña, de Santiago da Capela, que anteriormente mencionamos, se citaban dos palabras también claves, territorio y populaciones, en referencias de las citas documentales. Territorio en Latin medieval en documentos de la iglesia se refiere a un área territorial gobernada bajo la autoridad de un obispo, es decir seria el equivalente a un arciprestado, digo equivalente porque en la organización de los obispados celto-britónicos no habia parroquias sino comunidades. (los cantrev, cien comunidades, cita del Mabinogión), que son equivalentes a la palabra latína medieval populaciones, que se traduce por colonias o asentamientos, en nuestro caso las comunidades britonicas insertadas en el territorio de Bretonia. Otros registros lingüísticos celto-britónicos alto-medievales registrados en la comarca de Ferrol son: coba, zanja que aún sirve para delimitar las fincas rurales de la comarca, (véase En el nombre de Cobas, revista Columba 2003), que tiene su equivalente en cowa del celto-britónico de Cornualles con el mismo significado físico, zanja, trinchera ,valle pequeño profundo, etc.; lucho, porción de terreno, inferior o algo superior a un ferrado, tiene su equivalente en celto-britónico lwycht, porción de algo, y mas léxico que seguirá apareciendo con mas prospectivas.

 

Esta colonización britónica alto-medieval se produjo por causas todavía no suficientemente aclaradas, habrá que esperar a estudios sobre documentación, arqueología y lingüística de aquella época en estas partes del Norte de Galicia, en Bretaña (Francia) y sobre todo en Cornualles y Devon (suroeste de Gran Bretaña) que parecen ser la cuna de estas diásporas britónicas, según investigaciones realizadas y recientemente publicadas. Hay que tener en cuenta que los britones de Devon y Cornualles fuerón los últimos en resistir la invasión y conquista sajona, la leyenda de el rey Arturo (Artawur, el Artorius latino) , sitúa el nacimiento de Arturo en el castillo de Tintagel, que es un castillo que existe en la costa norte de Cornualles, la leyenda artúrica tiene raíces históricas en la lucha contra los sajones invasores de la Gran Bretaña, la pérdida de la batalla de Camlann a mediados de siglo VI, puede referirse a la derrota de los britones, probablemente una parte de la diáspora, formada por los restos del ejercito de Arturo acompañados de laicos y jerarquía eclesiástica, vino a nuestras tierras. Estos britones parcialmente romanizados se sentían un poco parte del imperio romano, pues en los últimos tiempos imperiales el derecho de ciudadanía romano se hizo prácticamente extensivo a todas las gentes dentro del imperio, esto quizás fue una de las causas de su asentamiento gradual en esta zona, al mismo tiempo posiblemente vendrían al principio en ayuda, llamados por algunos jefes locales, para defendernos de los vándalos silingos que estuvieron un tiempo por estas tierras, ya que no consta específicamente ningún hecho de armas de una invasión violenta por parte de los britones. Por otra parte se sabe que pudo haber relaciones marítimas ya desde la remota antigüedad con Cornualles por causa del comercio del estaño, que allí hubo en abundancia, aun hoy dispone de minas de estaño, Bal (mina en kernewek o córnico), estas relaciones marítimas fueron mas intensas en el Bajo Imperio Romano y seguramente se estableció una cierta relación que propició los acontecimientos alto-medievales que dieron lugar a la llegada masiva de britónes desde el suroeste de Gran Bretaña, Cornualles y Devon, lo que explicaría probablemente las sorprendentes similitudes en registros lingüísticos y organización territorial de la iglesia britónica del norte de Galicia con las de Gran Bretaña britónica.

 

Como complemento diremos que la proliferación de cierto tipo de primitivas pequeñas iglesias cenobiales en la zona de investigación, como las anteriormente referidas, entre las cuales debe incluirse la de Santa Comba de Cobas, obedece probablemente a pequeñas colonias o asentamientos britónicos dotados de pequeños cenobios (vease Iglesia celto-britónica de Warren). Además como era preceptivo los monjes tenían la obligación de salir del cenobio y atender, con propósitos evangelizadores, a las gentes de la vecindad, una población autóctona refractaria a la romanización y a la cristianización como era la de los ártabros (del antiguo céltico galo-britónico artawyr, de arta, osa y awyr, termino superlativo de poder o majestad, daría los de la poderosa diosa osa, culto con restos testimoniados entre los ártabros o artauri), la población autóctona no fue prácticamente romanizada aunque si latinizada por la iglesia alto-medieval, pues, que se sepa hasta hoy, no se encontró epigrafía romana de gentilicios nativos en nuestra zona, desde la cuenca del río Eume hacia el norte, aunque si villas romano-tardías y alto-medievales. Enlazando con todo lo anteriormente expuesto y el hecho de la advocación a Santa Comba en la ermita de Cobas y también la indicada advocación a santa Comba en la capilla de Santa Margarita y Santa Lucía, perdida con la ruina de su cenobio, pero revelada por sus atributos grabados en uno de los modillones del arco triunfal, entre los cuales la osa allí representada, es un relevante símbolo para los ártabros, propiciatorio para su acercamiento al cristianismo. Todas estas referencias denotan la suplantación de la antigua divinidad, de triple función indoeropea, Brigith o Brigantia, (del Brigantium de los ártabros), por las tres santas: Columba, Margarita y Lucía, por efecto de la colonización y evangelización llevada a cabo por los britanos en nuestra tierra en una temprana época alto-medieval.

 

Como se ha visto he tratado de revelar el posible significado de unos indicios para encontrar las claves de la ya mas que probable colonización britónica alto-medieval de nuestra comarca y su influencia en la historia, en el patrimonio lingüístico y monumental. Quedan sin embargo, mas aspectos singulares relacionados con el tema del asentamiento de Santa Comba que esperan ser desvelados con prospecciones de todo tipo, que a buen seguro completarán la caracterización en la época alto-medieval y que serán motivo de otra u otras publicaciones que ampliaran nuestro patrimonio cultural.

 

Ferrol a 13 de Diciembre del 2004
Fernan Gómez Filgueiras



 

FUENTES DOCUMENTALES Y BIBLIOGRAFICAS RECOMENDADAS:

*Colección Diplomática del Tumbo del monasterio de San Martín de Jubia, Archivo Histórico Nacional, año 977 a 1119, Santiago Montero Diaz, edición Tip. Del Eco Franciscano, Santiago 1935.

*Colección diplomática del Tumbo I y II del monasterio de Sobrado dos Monxes, Pilar Loscertalesde G. De Valdeavellano, Direcc. General Patrimonio Artístico y Cultural, Archivo Histórico Nacional, Madrid 1976.

*El Monasterio de San Juan de Caaveiro, Historia y Arte por Castro Alvarez C., Tumbo por Fernández de Viana y Vieites J. I. y por González Balasch Mª. T., Diputación Provincial de A Coruña 1999.

*Diccionario dos Nomes Galegos, Edit. Ir Indo, Vigo 1998.

*Los secretos de las Catedrales, Roversi Monaco A. , Edit. De Vecchi

*Historia del Arte, Martín González J. J. , Editorial Gredos, Madrid 1982.

*Historia del Arte, Edit. Alianza Editorial , Madrid 2002.

*Summa Artis – Historia General del Arte, vol. VIII-II Arte Prerrománico Hispano, Edit. Espasa Calpe, Madrid 2001.

*Historia de Puentedeume y Comarca, Couceiro Freijomil A., Pontedeume 1971.

*Celtic Grammar, Henrry Lewis – Holger Pedersen, Göttingen (Germany) 1961.

*Mediae Latinitatis Lexicon Minus, Niermeyer J. F. , Edt E. J. Brill, Leiden, The Netherlands, 1993

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