El Faro de Cabo Prior

01/04/2002, José López Hermida

Se supone que los faros tuvieron su origen en una hoguera, que se encendía en las elevaciones de la costa, para guiar a las naves durante su navegación nocturna. En España los faros más antiguos que se conocen son de la época romana, como la torre de Hercules en A Coruña. A pesar de ser una idea tan antigua, no se les da mucha importancia, hasta el siglo XIX.

El día 13 de septiembre del año 1847, se firma la R.O., por la cual se aprueba el plan General de Alumbrado Marítimo de las costas y puertos de España e isla adyacentes. Por este plan, y después de los reconocimientos y estudios necesarios, se propone la instalación de un faro con una luz fija en el cabo Prior, por las condiciones favorables que presenta: su avance en el mar y elevada altura de la costa.

El faro de cabo Prior, se encuentra situado al NE del cabo de su mismo nombre, y pertenece a la parroquia de San Martín de Cobas. Se inauguró el día 1 de marzo del año 1854, como faro de tercer orden servido por el torrero de primera clase Don Clemente Reguera. Comenzó el servicio, con una luz blanca fija, que alcanzaba 15 millas náuticas, producida por un aparato de tercer orden pequeño modelo de la casa SAUTTER y una lampara mecánica, alimentada por aceite de oliva y servida por dos torreros.

Los avances de la ciencia se van poco a poco incorporando al servicio del faro, hasta el año 1900 el combustible empleado por la lámpara, era el aceite de oliva y la parafina, a partir de ese año se usó el petróleo (conocido en Cobas como o gas), en el año 1902 se le dota de un sistema de incandescencia por vapor de petróleo; en 1905 se le acopla un aparato óptico, un año después, un juego de pantallas giratorias accionadas por una máquina de relojería para producir una luz blanca con 2+4 ocultaciones; el día 23 de abril del año 1923 se instala una lámpara CHANCE BROTHERS de incandescencia por vapor de petróleo, que reemplaza a la SAUTTER antigua, y se le colocó el aparato de tercer orden gran modelo, con un juego de lentes verticales exteriores accionadas por una máquina de relojería, con reserva de cuerda para ocho horas, con una apariencia dc 1+2 destellos blancos cada 20 segundos; en julio de 1971 se sustituye la CHANCE por una lámpara eléctrica hasta el 26 de septiembre del año 1974, que entra en servicio la instalación actual, modernizada con una nueva linterna cilíndrica y óptica catadióptica con una lámpara de 1.500 w.; cuatro años después, el día 31 de julio, empezó a sonar una sirena que emite la letra "P" en código Morse, repetida cada 25 segundos audible a siete millas.

El edificio original, según podemos ver en la figura 1, estaba compuesto de dos partes unidas por un patio central, que en total medía 160 metros cuadrados, de los cuales 111,58 eran habitables. El coste de la obra fue de 137.696 reales, con el paso de los años sufrió varias modificaciones hasta adquirir el estado actual. En el año 1883 llega a la ensenada de Cobas, una lancha cargada con pizarra procedente de Vivero para el faro, el libro de órdenes no especifica más, supongo que sería para la cubierta, pues el faro en esta fecha tiene 29 años de antigüedad. En el año 1916 se realiza un proyecto de reforma, empezando las obras el día 15 de abril del año 1919 y paralizándose el día 5 de noviembre del año siguiente, en el año 1922 se amplió este proyecto con otro, que supuso la eliminación del patio, cubriéndolo, y el adosado de dos pabellones, uno a cada lado, para aumentar la superficie de las viviendas y la sustitución de los tejados por una azotea, rodeada de una balaustrada, hoy desparecida.

Los Torreros -hoy Técnicos de Señales Marítimas, con nuevas reglamentaciones y misiones- son regidos por el Reglamento e Instrucción para el servicio de los Torreros de faros, aprobado el 21 de mayo de 1851, los encargaba de: encender las luces, vigilar el alumbrado durante la noche, y cuidar de la limpieza y conservación de los aparatos y demás efectos destinados a este fin, así como de las otras partes del faro, dependían de los Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos.

El nombre de Torrero procede de aquellos, que en las fortificaciones de la costa -torres- eran los encargados de las señales desde lo alto de las torres, más el cuidado y pequeñas reparaciones de las baterías.

Los torreros de este faro, menos J. Ricardo Alvariño (Ricardo do Faro) eran de fuera de esta parroquia, sin embargo se integraron en ella, hasta que con el tiempo se automatizó el faro y la familia que lo atiende ya no vive en él.

Leyendo los libros parroquiales podemos encontrar a los torreros apadrinando a niños de la parroquia, otros dejan parientes en nuestro cementerio, lo mismo que gente de Cobas apadrinando hijos de torreros.

También se integraban en la vida económica, ejercían segundos oficios, como: zapatero, clases particulares (escola de noite), un pouco de gas pro candil, etc., hoy en día tenemos que lamentar la perdida de una familia como vecinos, que se une a otras más que se tuvieron que marchar por distintas reducciones, contribuyendo a la despoblación.

En la memoria de los que conocimos esta época, nos quedan buenos recuerdos de convivencia con estas personas, pero el faro sigue en su sitio, y deseamos que sea por muchos años.

<< Voltar