Cobas en el catastro de Ensenada (Parte II)

01/04/2002, Lola González López

El intento de censar a la población para conocer su número y recaudar impuestos es muy antiguo. El Catastro, palabra del latín Catastrum (impuesto por cabeza), es un inventario de la riqueza inmueble de un territorio determinado y responde a la idea de conocer los bienes para gravarlos. Los censos son una fuente importante para hacer un estudio de población. Ante la ausencia de datos, el estudio de la población antigua se hace por medio de fuentes indirectas tales como suponer la densidad demográfica óptima que puede vivir en un territorio. En un pueblo se cuentan los "fuegos" o casas y se hace una media de cuatro, cinco y hasta siete miembros por familia. No será hasta el Concilio de Trento cuando la Iglesia se dedique a anotar sistemáticamente acontecimientos tales como matrimonios, defunciones, censos de cofrades, etc.

El más antiguo de todos los censos publicados es el "Censo de la Corona de Castilla" de 1591, llamado "De los Millones". El "Vecindario de Campoflorido" fue el primero realizado en el siglo XVIII, entre 1712 y 1717, y fue el primer recuento de población que abarcó todo el territorio nacional. En él se estimaba que la población española era de unos 7.500.000 y tuvo como fin concreto el de conseguir un reparto más equitativo de los impuestos.

El censo de Población de 1754 o Catastro del Marqués de la Ensenada fue una enorme labor de documentación que hoy representa una de las bases fundamentales para conocer la España de finales de la época moderna y tuvo una enorme trascendencia en el panorama económico y social de mediados del S. XVIII.

El Marqués de la Ensenada fue ministro de Fernando VI haciéndose cargo de 4 de las 5 Secretarías o Ministerios de entonces. Este reinado se inició con un fuerte déficit, lo que obligó a tomar medidas de emergencia, siendo una de ellas el Catastro impulsado por Ensenada.

Antecedentes del Catastro de Ensenada
Hasta la imposición en Castilla del sistema de Contribución Única, la Hacienda Real recaudaba fondos de dos partidas. Por un lado de las Rentas Generales (derechos de aduanas, monopolios, tráfico de ganados, etc.) y por otro de las Rentas Provinciales (que gravaban el consumo, "alcábalas", "millones", etc.). Para la mayoría de la población, los impuestos al consumo eran un pesado lastre; más aún cuando los arrendadores, regidores, rentistas, etc. Escapaban con sobornos al pago de las cargas.

En 1745, el Marqués de la Ensenada inicia el ensayo de la contribución única en Guadalajara y tras el Real Decreto de 7 de octubre de 1749 se inicia la labor de recogida de datos: la riqueza del país y los medios de subsistencia de la población. Más tarde, por decreto del 15 de diciembre de 1750. se declara que quedarían reducidas a una sola contribución, las alcábalas, cientos, millones, servicios ordinarios y sus agregados, para lo cual debía contribuir cada vasallo en proporción a sus recursos.

Entre 1750 y 1756 se llevaron a cabo las averiguaciones catastrales para el conocimiento de la riqueza y el establecimientos de una base fiscal con los que conseguir los recursos económicos que necesitaba la Hacienda.

La forma de realización del Catastro de Ensenada fue bastante peculiar y alentaba el fraude. Su finalidad fiscal hizo que, en realidad, fuera poco preciso. Las declaraciones de los propietarios, a través de encuestas, constituían la base fundamental para establecer el régimen impositivo. Los expertos que hacían la comprobación eran elegidos por las autoridades locales y, por tanto, respondían a sus propios intereses.

El procedimiento comenzaba con la comunicación a las justicias de la fecha de llegada del intendente y la audiencia. Después se convocaba una junta local formada por el cura, los alcaldes, regidores, el escribano del ayuntamiento y vecinos expertos elegidos como peritos, para responder a un cuestionario oficial de cuarenta preguntas generales sobre el pueblo, sus producciones, precios de los productos, gastos de producción, etc. Esto constituía las respuestas generales y el resultado era la valoración de las tierras del término municipal, con la cual se calculaba el producto de las parcelas.

Terminadas las respuestas generales se publicaba un bando pidiendo a los vecinos que presentaran declaraciones por escrito y firmadas de todos sus bienes, derechos, rentas y cargas. Son las denominadas respuestas particulares, que eran recogidas por las justicias y sometidas a comprobación.

Finalmente se establecían los Libros Personales de Legos y Clérigos, que consistían en un recuento de la población dónde se anotaban los cabezas de familia y las personas que tenían a su cargo (esposa, hijos, criados, etc.) así como los clérigos existentes en el pueblo.

Terminados los documentos del Catastro, eran enviados al intendente de la provincia para elaborar los Mapas Generales que consistían en un resumen estadístico de cada provincia, en el que se recoge toda la información económica y laboral.

Cobas en las respuestas generales del Catastro de Ensenada (s. XVIII)
La población de Cobas en 1752 era de 305 personas, de las cuales 67 eran hombres cabeza de casa, 56 de ellos casados, con 55 hijas y 96 hijos. Las viudas y solteras cabeza de casa ascendían a 27 y los criados eran 4.

Por sexos, la distribución era de 140 mujeres frente a 165 hombres que vivían en un total de 84 casas distribuidas en las zonas de Brigaría (12 casas), Cancela (1 casa), Cima da Vila (5 casas), Covarradeiras (3 casas), Cobas (14 casas), Fonte de Vide (11 casas), Lugar ou Vila da Iglesia (3 casas), Lugar de Domingo López (1 casa) Mideiro (1 casa), Pé do Monte (1 casa), Pedreira (14 casas), Picheiro (1 casa), Pombal (1 casa), Prioiro (3 casas), Ragón (1 casa), Salgueiro (2 casas), Soagraña (6 casas) Ulló (1 casa).

La superficie media de las viviendas era de 40 m2. En la sociedad del siglo XVIII ocupan un lugar destacado los marginados. En las fuentes del Catastro aparecen como viudas, jornaleros, criados, etc, una gran masa de población anónima con escasos medios de subsistencia. Los más pobres vivían en casas cuya superficie oscilaba entre los 7 y los 38 m2 y las familias medianamente "pudientes" tenían viviendas con una superficie media de 70 m2.

En la zona de la Iglesia se concentraba un mayor porcentaje de casas "fuertes"; son las conocidas en la actualidad como la "casa de Ríos", la del "Franciscano" y la "casa de Casal". En Prior las dos únicas casas existentes eran de 87 y 128 m2 y ya con 212 m2 estaba en Brixería una casa perteneciente al monasterio de Sobrado, y que, hipotéticamente, fue dónde se ubicó en su momento la antigua "Granja de Reparada".

Las Respuestas generales reflejan parcialmente las diferencias sociales. La Iglesia y la casa de Andrade eran los propietarios de las tierras por las que percibían el cuarto o el quinto del fruto que producían. La mayor parte de la población, el 51 %, se dedicaba a la agricultura, siendo un dato curioso, la ausencia de individuos cuya actividad fuese la pesca.

Los miembros de las "clases altas" parecen estar representados tan sólo por un hidalgo: D. Francisco Porrúa, que vive en el Prioiro; sin embargo observamos que otros apellidos como Cid, Lorenzo, Do Río, Díaz, etc., son representantes de poder en esa época, ya que cuentan con una gran cantidad de propiedades.

En las respuestas con respecto a la agricultura, principal actividad que se realiza, nos parece un dato a destacar la ausencia del cultivo de la patata, siendo los principales cultivos el centeno y la hortaliza. En cuanto a las especies de árboles sólo se nombran las higueras y los castaños.

Para terminar, y como curiosidad, comentar que los apellidos más frecuentes en el año 1752 son Díaz, López de Lago, Rodríguez o Lorenzo y que una gran parte de la tierra pertenecía a personas que no vivían en la parroquia.

Posteriores al Censo de Ensenada podremos estudiar el de Floridablanca de 1787 o el de Godoy de 1797, labor que intentaremos publicar en posteriores publicaciones.

Como dato curioso, a continuación se incluye una respuesta que, en el año 1782, envía el cura de la parroquia de Cobas, Don Bartolomé, al Obispo de Mondoñedo, en la que incluye también datos de población, que difieren de los arrojados por el censo de Ensenada.

Diviértanse con la lectura.
SEÑOR, EN OBEDECIMIENTO DE LO QUE SU SEÑORÍA ILUSTRÍSIMA SE SIRVE PRECEPTUARME EN EL DESPACHO QUE ANTECEDE. COMO CURA QUE SOY DE ESTA FELIGRESÍA DE SAN MARTÍN DE COBAS Y BAJO EL JURAMENTO DEBIDO, QUE EN DEBIDA FORMA HAGO Y POR DERECHO ME ES PERMITIDO, DESPUÉS DE HABER EXAMINADO CON TODA MADUREZ Y EFICAZ CELO CUANTO PUDE Y ME FUE POSIBLE, Y TOMADO DE ESTE FIN LOS INFORMES CONDUCENTES DE PERSONAS FIDEDIGNAS Y DE ENTERA FE Y CRÉDITO, PARA EL MEJOR ACIERTO Y RESPONDER CON LA MAYOR VERIFICACIÓN A LOS CAPÍTULOS QUE EL ANTERIOR DESPACHO MANIFIESTA COMO DIRIGIDOS AL MAYOR Y MÁS CELOSO AUMENTO DE NUESTRO ESTADO Y RELIGIÓN CRISTIANA Y AL SERVICIO DE AMBAS MAJESTADES A CADA UNO DE ELLOS EXPONGO LO SIGUIENTE:

PRIMERO: AL PRIMERO DIGO QUE ESTA FELIGRESIA SE COMPONE DE CIENTO QUINCE VECINOS, Y PERSONAS DE CONFESIÓN Y COMUNIÓN 288, Y EL NUMERO DE FUEGOS LO ES DE SESENTA Y OCHO Y CON EL MOTIVO DE HALLARSE LAS CASAS DISPERSAS LAS UNAS DE LAS OTRAS NO COMPONEN BARRIOS COMO EN LOS LUGARES, Y DE LA MÁS DISTANTE A LA PARROQUIAL HABRÁ MEDIA LEGUA DE DISTANCIA.

SEGUNDO: AL SEGUNDO QUE EN ESTA FELIGRESIA HAY LA IGLESIA PARROQUIAL CON DOS COLATERALES Y EN UNO UNA CAPILLA CON LA ADVOCACIÓN DE SAN JUAN BAUTISTA DE LA QUE ES PATRONO BLAS FREIRE; VECINO DE LA FELIGRESÍA DE SAN VICENTE DE CAMOUCO EN EL ARZOBISPADO DE SANTIAGO DE LA QUE SOY CAPELLAN. TENDRÁ DE RENTA EN CADA UN ANO 400 REALES. Y SEIS MISAS DE PENSIÓN, DE LA QUE FUE FUNDADOR DON JUAN CELADA Y NARAHÍO CURA QUE FUE DE ESTA FELIGRESíA.

TERCERO: AL TERCERO QUE LA IGLESIA PARROQUIAL NO TIENE RENTAS NI DOTACIÓN ALGUNA Y SOLO CADA VECINO CASADO LE CONTRIBUYE ANUALMENTE CON DOS REALES Y LOS VIUDOS CON UNO; LO QUE SIRVE PARA SU DECENCIA; Y DICHO CURATO ES DE PRESENTACIÓN DE DON RODRIGO VALERIO Y DON RAMÓN BLANCO ALTERNATIVAMENTE, VECINOS DE LA FELIGRESÍA DE SAN SALVADOR DE SERANTES.

CUATRO: AL CUARTO QUE DE LA MITAD DE LA FELIGRESÍA PERCIBO LA CUARTA PARTE DE LOS FRUTOS DIEZMALES Y LAS OTRAS TRES EL EXCELENTÍSIMO SENOR CONDE DE LEMOS; Y DE LA OTRA MITAD DE DOCE PARTES CINCO LAS OTRAS CINCO DICHO SEÑOR CONDE Y LAS DOS RESTANTES EL NOMINADO DON RODRIGO VALERIO. CADA VECINO QUE NO SEA POBRE CONTRIBUYE CON UN FERRADO DE TRIGO Y LOS VIUDOS MEDIO, QUE HARÁN EN CADA UN ANO CINCUENTA FERRADOS. CUANDO FALLECE UN FELIGRÉS, SIENDO DE LOS DE MAYOR CAUDAL PAGA DOS FERRADOS DE TRIGO Y SIETE DUCADOS Y POR CADA DUCADO SE LE DICEN DOS MISAS.

POR UN BAUTISMO DOS REALES, POR UN ENTIERRO DE UN PARVULO DOS REALES, POR LA ENTRADA DE UNA MUIER EN LA IGLESIA UNA GALLINA.

POR UN CASAMIENTO CON LA PUBLICACIÓN DE PROCLAMAS Y MISA DE VELACIONES SIETE REALES. LO QUE CON LA PARTE DE DIEZMOS QUE VA EXPRESADO PERCIBO Y ALGUNAS TIERRAS DEL IGLESARIO REPUTADO TODO POR QUINQUENIO PODRÁ IMPORTAR POR CADA UN AÑO DOS MIL REALES MEDIANTE A LA MAYOR PARTE DE LOS VECINOS SE HALLAN EMPLEADOS EN LAS REALES OBRAS DE SU MAJESTAD EN LA CONSTRUCCIÓN DE SUS NAVÍOS DEL FERROL, DONDE ES INMEDIATA ESTA FELIGRESIA, ADEMÁS DE TENER EN ELLA GRAN PORCIÓN DE BIENES LOS MONJES DE SANTA MARIA DE SOBRADO DEL ORDEN DE SAN BERNARDO DE LOS QUE NO PAGAN DIEZMOS ALGUNOS Y SUS ARRENDAMIENTOS ANUALES LLEGARÁ A DOCE MIL REALES; Y DE LAS TIERRAS DEL IGLESARIO TAMBIÉN PERCIBE LA MITAD DE SUS DIEZMOS EL SEÑOR ARCEDIANO DE TRASANCOS; CUYA CANTIDAD DE LOS DOS MIL REALES CON DIFICULTAD PODRÁ LLEGAR PARA LA DECENCIA Y MANUTENCIÓN DEL CURA Y SERVICIO, POR ESTAR TODO EN EL DIA EN LAS INMEDIACIONES DEL DEPARTAMENTO DEL FERROL SUBIDO DE PRECIO COMO ES NOTORIO.

QUINTO: AL QUINTO QUE EN ESTA FELIGRESÍA HAY UNA CAPILLA PUBLICA CON LA ADVOCACIÓN DE SANTA COLUMBA. NO TIENE RENTA ALGUNA Y SOLO EN EL DÍA DE LA SANTA Y EN UNO DE LOS DIAS DE LETANÍAS SE DICE MISA EN ELLA. ASÍ MESMO HAY TRES PATRIMONISTAS, LOS CUALES ASÍ POR SUS PATRIMONIOS COMO POR SUS LEGITIMAS ASCIENDEN SUS CONGRUAS A LOS SESENTA DUCADOS QUE PREVIENE LA NUEVA REAL ORDEN QUE SE HALLA COMUNICADA, QUE ES CUANTO EN EL ASUNTO PUEDO INFORMAR A SU SEÑORÍA ILUSTRISIMA BAJO EL JURAMENTO QUE LLEVO HECHO.

San Martin De Cobas y Abril 20 De 1782
Francisco Jerónimo Valerio

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